La leyenda del Dragón de Wawel se remonta a la época del rey Krak, quien, según los cuentos populares, fundó Cracovia. Se supone que bajo la colina de Wawel había una cueva donde vivía un dragón aterrador que aterrorizaba a los habitantes de la ciudad. La bestia exigía sacrificios de ganado y, a veces, incluso de personas. El rey prometió la mano de su hija a quien derrotara al monstruo. Muchos valientes guerreros lo intentaron, pero sólo un hábil zapatero llamado Dratewka consiguió burlar al dragón. Le dio de comer una oveja rellena de azufre, y cuando el dragón se la tragó y bebió el agua del Vístula, ¡explotó!
Escultura del Dragón de Wawel
Hoy, la leyenda sigue viva gracias a la impresionante escultura del Dragón de Wawel, situada a los pies de la colina de Wawel, justo a la entrada de la Guarida del Dragón. Creada por Bronislaw Chromy en 1972, la escultura atrae a multitud de turistas, especialmente niños que esperan impacientes a que el dragón eche fuego (¡y lo hace cada pocos minutos!).
La Cueva del Dragón es una cueva en la que se puede entrar, experimentando la atmósfera de tiempos antiguos. Es una atracción ideal tanto para niños como para adultos.
La mejor manera de llegar al Dragón de Wawel
La mejor manera de llegar al Dragón de Wawel es alquilar un patinete eléctrico y elevarse hacia la colina de Wawel, admirando las encantadoras calles del casco antiguo. Consulta cómo alquilar una scooter aquí: Alquilar un scooter eléctrico en Cracovia